30/6/12

Análisis | 'God of War III' (PS3)


Habiendo jugado los dos títulos de PS2 y los otros dos de PSP, 'God of War III' era el único juego que me faltaba por terminar de la épica saga, siendo esta entrega un gran final para las aventuras de Kratos. El juego destaca generalmente en todo, y casi llega a obra maestra, lástima de su escasa duración.
No dudes en leer este análisis de la epopeya final de Kratos, mientras esperamos al nuevo 'GoW: Ascension' que ya asoma por el horizonte.


La historia es quizás lo menos elaborado del juego, pues es bastante simple. Básicamente, Kratos se quiere vengar de todo el Olimpo, por lo que empieza su brutal ataque contra los dioses, a los que va matando y masacrando uno a uno, hasta llegar a su némesis, Zeus. Sí, la historia es simple, pero debemos saber que es el último juego de la saga (argumentalmente), y que ésta, en su totalidad cuenta con una trama bastante buena. Que esta entrega sea la más pobre en historia no significa que el desarrollo en sí sea malo. Y es que no hacía falta más, era lo que todos queríamos para el grandioso final, a Kratos repartiendo estopa entre los dioses del Olimpo solamente por cumplir su venganza. Los giros argumentales y sorpresas de la historia han sido cosa de los anteriores títulos. Aquí lo que queremos es liberar nuestra furia contra los dioses que tanto le han hecho a nuestro espartano favorito. Aún así, no deja de haber ciertas sorpresillas, como la reaparición de Atenea, o la explicación de por qué Zeus y los dioses se comportan como se comportan, la cual solamente aparece al final de la historia. Además no dejan de aparecer nuevos personajes mitológicos, aparte de los dioses, como Pandora, Hefesto y demás. Los diálogos también son bastante buenos, alegando hechos narrados en otros juegos.
Por último en el aspecto de la historia reseñar el comienzo y el final del juego. Del comienzo destacar los espectaculares créditos iniciales, en los que se ven imágenes en negro de momentos acaecidos en 'GoW' I y II con una genial música de fondo. Y del final, resaltar el final en sí del espartano, grandioso y emotivo, que además deja lugar a la duda tras la escena de los créditos finales. Estos detalles hacen que esta juego parezca casi una película.


Por otra parte, tenemos una jugabilidad de infarto, enorme y muy bien pulida. Contamos con distintas armas y magias a lo largo de toda la aventura, cada una de ellas con sus propios movimientos y efectos. Decir que las Espadas del Exilio, como siempre son una pasada, pero si hay otra arma que me ha gustado en especial han sido los Cestus de Nemea. Con todos estos "juguetitos" podremos desencadenar combos brutales y espectaculares ejecuciones muy gore.
El desarrollo del juego se merece realmente un aplauso. La gran combinación de situaciones, de momentos de juego, hacen que no nos aburramos en ningún momento. Cuando parece que ya te salen al encuentro demasiados enemigos, aparece un puzle o acertijo a resolver, y cuando llevas demasiado tiempo en éste y temes por otro igual, entonces vuelven a aparecer las hordas de enemigos. Además, contamos con muchos momentos de plataformas, muy bien desarrollados. Vamos, que el ritmo no decae en ningún momento, lo que conlleva a un desarrollo de fases espectacular y muy bien llevado. Y lo mejor es que hay nuevas situaciones como las fases en las que haremos uso de nuestras alas para subir o bajar por la cadena. Sencillamente espectacular. También hace acto de presencia el ya famoso minijuego sexual, en el que podremos desahogarnos nada más y nada menos que con la diosa Afrodita.

Mención aparte merecen los duelos contra los jefes o dioses, en los que a cada uno los derrotaremos de una forma distinta. Por ejemplo, mientras que a personajes como Hades o Heracles los derrotamos machacando botones, a otros como Helios o Hermes nos los sirven en bandeja, tras haber recorrido una serie de plataformas y haber luchado contra enemigos menos agresivos.
Otro de los aspectos de su jugabilidad son los QTE (Quick Time Events) en los que tendrás que pulsar el botón correcto para hacer una acción en particular. Los QTE son odiados y amados a partes iguales. Yo me incluyo en el segundo grupo, pues gracias a estos modos se nos ofrecen momentos realmente épicos (los momentos de Kratos contra Poseidón son bestiales) sin dejar de jugar, pues tenemos que estar atentos o fracasaremos.
Todos estos aspectos hacen que la jugabilidad sea muy ajustada, aunque eso sí, habrá momentos realmente difíciles en los que tendremos que ser muy habilidosos con el mando.
Aparte de la aventura principal, el juego posee, como siempre en todas las entregas de la saga, un modo desafío, en el que se nos retará a conseguir ciertos objetivos con ciertas condiciones. Esto hace al juego algo rejugable, algo que es de agradecer dado la poca duración del mismo. Y es que su duración media es de 10-12 horas, muy, muy corto. Deciros que yo me lo terminé en menos de una semana, y eso sin viciarme demasiado. Sin duda uno de los aspectos negativos que más ha perjudicado, en mi opinión, ya que si algo es realmente bueno, no importa demasiado alargarlo algo más.


El apartado gráfico del juego es sublime, de lo mejor que he visto en PS3. Además, los vídeos (que gozan de una calidad apabullante) están realizados con el motor del juego, con lo que no notaremos ese salto gráfico que hay de las cinemáticas al momento de darle al joystick para movernos. La recreación de los escenarios es increíble: cada detalle está representado de una forma magnífica. Eso sin contar los efectos del agua, por ejemplo, ya que si llueve o el entorno es húmedo, sin duda se reflejará en el terreno de forma bastante realista. Los personajes también poseen un gran nivel de detalle, y el diseño de cada uno de ellos, desde principales a enemigos es muy bueno.
La manera de acabar con nuestros enemigos que mencioné antes en la jugabilidad, se ve implementada con los gráficos que nos proporcionan la violencia con la que se caracteriza la serie.
Se nota que en esta entrega se ha exprimido bastante el potencial de PS3, ofreciéndonos unos gráficos espectaculares, que incluso a día de hoy, tras dos años de su lanzamiento sobresalen por encima de otros títulos.


Por último, pero no menos importante, la música sigue siendo uno de los grandes pilares de esta saga, y en este juego no ha desaparecido. Muchas veces me quejo de que en títulos "machacabotones" como éste, en la que la mecánica de juego es avanzar y luchar, hay ausencia de música. En 'God of War III' no es así, en todo momento nos acompañará música, más rápida y alta en momentos de acción y más tranquila en momentos de puzles o plataformas. Y eso es realmente algo de agradecer, pues la calidad de la banda sonora del juego es digna del cine, muy acorde con los mitos griegos y con momentos realmente buenos en sus piezas.
Las voces de los personajes también son buenas y muy creíbles, así como sus efectos.


En definitiva, BESTIAL. Este juego es simplemente BESTIAL. En realidad todos los adjetivos se quedan cortos para tal obra de arte. La historia hemos ya hemos dicho que es simple, pero es que es necesario que sea así, es el colofón de las aventuras de Kratos, ya está todo contado, solamente hay que terminarlo. La jugabilidad es brillante, y el apartado gráfico es una auténtica maravilla, al igual que su música y sonido.
Si hubiera sido algo más largo le habría plantado un diez sin dudarlo, pero su escasa duración ha sido algo que no me ha gustado nada. Y es que algo que te parece sobresaliente en todos los aspectos y que de pronto se te acabe no es plato de buen gusto. Por mí me hubiera tirado dos semanas más jugando a este increíble título. De todas formas, roza la calificación de obra maestra, lo que le convierte en uno de los indispensables de la consola de Sony. Un final épico y grandioso para la venganza de Kratos.


Lo mejor

-Su gran jugabilidad y desarrollo.

-Sus increíbles gráficos.

-La genial banda sonora.

-Los momentos de QTE contra los jefes, espectaculares.

-Épico cierre de la historia de Kratos.


Lo peor

-Su escasa duración.


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